MANDRAKE EN EL PAÍS DE LOS FAKIRES

Libro usado en buen estado; con manchas descoloridas en la orilla de las pastas por el paso del tiempo; encuadernado en pasta dura; 48 páginas a color; Tamaño 22.5X29 cms.

Lee Falk, Phil Davis

Editorial PALA, S. A. Barcelona, España, 1973.

$250

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Descripción

El libro contiene dos aventuras: Mandrake en el país de los fakires y Mandrake en el país de los enanos; Guión: Lee Falk y Dibujos: Phil Davis

"Mandrake el Mago. Surgido del inagotable talento de Lee Falk, quien también le dio vida a El Fantasma, y de la destreza del dibujante Phil Davis nació hace 78 años para el King Features Syndicate. Es contemporáneo de Flash Gordon, ya que también es cosecha 1934, y como aquél, este personaje alcanzó gran popularidad entre los lectores de la página de historietas de éste y de cientos de otros diarios de todo el mundo durante una década.

Mandrake el Mago. Era un dandy en su aspecto. De buen físico, con pinta de latin lover de los años 30, recorre el mundo enfundado en un frac inalterable al igual que su sombrero de copa. De éste se vio brotar a una escasa cantidad de conejos, ya que era un mago atípico porque su especialidad no era animar shows.

Lo suyo era la hipnosis y la ilusión que usaba para combatir el crimen e impartir justicia junto a su inseparable asistente Lotario o Lothar, un príncipe africano de tamaño descomunal y uno de los hombres más fuertes del mundo. Nuestro héroe es un tipo misterioso, refinado y educado en el Tibet. Su vida se completa con su eterna novia y compañera, la bella e insulza princesa Narda.
Como se puede apreciar, el mago, alejado del vulgo vil, sólo apuesta por la realeza para que sean sus compañeros de aventuras.

Mandrake pasa sus días enfrentando los casos más misteriosos y resolviendo los enigmas policiales en todo el mundo. Un mundo extraño, escapado de una opereta de mala muerte, plagado de exotismo y de delincuentes, de momias y licántropos de toda laya. Y hasta se permite enfrentar sin arma alguna a unos dinosaurios y a colegas que se apartaron del buen camino como el mago El Cobra, quien fuera su maestro y amigo.

Descripto como un sujeto hierático, va por el mundo sin despeinarse jamás el pelo engominado, arqueando la ceja y arreglándose el bigote de cantante de tango de los 50. Mandrake usa sus poderes para volar, levitar, y para hacer volar y levitar a sus enemigos, a quienes les cambia su aspecto, los hace invisibles y los convierte en animales de tanto en tanto.

También puede, con un pase mágico de su bastón-varita, convertir un metal cualquiera en oro, doblar lanzas y espadas, desviar disparos de armas de fuego o dejar en ridículo a un enemigo armado de un revólver al que puede trocar por una banana. Es un hombre de mundo que disfruta de la compañía de una hermosa mujer, de un fornido guardaespaldas y de fumarse un cigarrillo en sus ratos de ocio.

Pero su magnetismo fue perdiendo poder con el paso de las décadas y su estrella se fue apagando entre sus lectores. Mandrake se recluyó junto a Narda y Lothar en Xanadu, una exótica torre de uno de los mundos en los que realizó sus fantásticas proezas.

Hubo intentos, en los 60 y en los 70, de reflotar al personaje tal como lo pensó su creador pero los esfuerzos se diluyeron. De todas formas su paso por el mundo de la historieta adquiere una estatura similar a la de Supermán o a la de Batman y una prueba de ello son las adaptaciones al cine que se realizaron de este personaje singular e inolvidable."

(Sebastián Rosso en LA GACETA Blogs).